Sintesis
En los últimos años, la divulgación de sostenibilidad en materia financiera está cada vez más ligada a la sigla “ASG”, usada cuando las organizaciones miden, identifican y cuantifican sus impactos y prácticas en las tres esferas del desarrollo sostenible. Este artículo analiza temas sostenibles relacionados con liderazgo y gobernanza basados en los estándares del Sustainability Accounting Standards Board.
En noviembre de 2021, el International Sustainability Standards Board (ISSB), lanzó los primeros dos prototipos de estándares de divulgación de sostenibilidad en materia financiera para brindar a inversionistas y mercados financieros información sobre los riesgos y oportunidades que en materia de desarrollo sostenible generan las operaciones de las empresas. Se espera que, en los primeros meses de 2023, estos prototipos se conviertan en estándares definitivos habiendo ya considerado la retroalimentación internacional recibida durante la primera mitad de 2022.
El primer prototipo trata sobre los requisitos generales para la divulgación de información financiera relacionada con la sostenibilidad. El segundo se refiere a la divulgación relacionada con el clima, siendo un elemento importantísimo dentro de la esfera ambiental por los riesgos e impactos que implica a escala global.
Es en esta divulgación de sostenibilidad en materia financiera que encontramos la cada vez más famosa sigla “ASG”, usada cuando las organizaciones miden, identifican y cuantifican sus impactos y prácticas en las tres esferas del desarrollo sostenible.
Los temas ambientales y sociales han sido ampliamente estudiados y comentados en los últimos años, existiendo también un gran cúmulo de conocimientos en Gobierno Corporativo, tanto para grandes empresas que cotizan en bolsas de valores como para empresas familiares.
¿Cómo juntar la gestión corporativa, Gobierno Corporativo o gobernanza con los impactos ambientales y sociales para la creación de valor a largo plazo para todos los grupos de interés, incluidos los accionistas? En otras palabras, ¿cómo participa la “G” en la sostenibilidad?